Nuestra historia
Queremos compartir todo el recorrido que vivimos para poder tener hoy en brazos a nuestra hermosa hijita.
Hace 3 años iniciamos la búsqueda de convertirnos en padres. En ese camino acudimos a diferentes médicos y clínicas de fertilidad donde siempre nos aseguraban que sí íbamos a lograrlo; iniciamos tratamientos que tomaron muchos meses, pero lamentablemente ninguno dio resultados. En medio de esa incertidumbre, a mi esposa le diagnosticaron Síndrome de Ovarios Poliquísticos (SOP) y en una de esas clínicas le realizaron una cirugía de Drilling Ovárico que, para nuestro pesar, no salió como esperábamos y no solucionó el problema.
Sentíamos que se nos estaban agotando tanto los recursos como las fuerzas y la ilusión, viendo cómo nuestro sueño se nos escapaba de las manos. Sin embargo, decidimos no rendirnos e hicimos un grandísimo esfuerzo para ponernos en manos del Dr. Jerónimo Amado.
Con el Dr. Amado todo fue diferente: evaluó el cuadro con total precisión y realizó con rotundo éxito la cirugía y el tratamiento que realmente necesitábamos. Gracias a su experiencia, calidez y acertado criterio médico, logramos el milagro tan esperado.
Estaremos siempre profundamente agradecidos con el Dr. Jerónimo Amado por devolvernos la esperanza en el momento más difícil y por ayudarnos a hacer realidad la mayor bendición de nuestras vidas: nuestra amada hija.
El proceso
Meses de tratamientos sin éxito
Acudimos a diversos médicos y clínicas de fertilidad donde iniciamos tratamientos prolongados que no dieron ningún resultado favorable.
Diagnóstico de SOP y cirugía previa
Tras detectar ovario poliquístico, le realizaron a mi esposa un drilling ovárico en otra clínica que lamentablemente no tuvo éxito.
Evaluación y cirugía con el Dr. Amado
Hicimos un gran esfuerzo para llegar al Dr. Jerónimo Amado, quien corrigió el cuadro quirúrgico y diseñó el tratamiento médico adecuado.
El nacimiento de nuestra bebé
La perseverancia y el profesionalismo del doctor dieron fruto: recuperamos la esperanza y logramos tener en brazos a nuestra pequeña.