Nuestra historia
Hola, mi nombre es Isabel y quiero contarles lo que fue la odisea de mi embarazo y la bendición de tener hoy a mis dos bebés.
Entre el 2015 y 2016 me sometí a un tratamiento de inseminación intrauterina (IIU) para lograr salir embarazada, pero lamentablemente sin éxito. Llegué a visitar a varios doctores y muchas clínicas; algunos fueron tan duros que me decían directamente que no podría ser mamá, mientras que otros no me transmitían ninguna seguridad. Todo cambió cuando una amiga de mi esposo me recomendó con los ojos cerrados al Dr. Jerónimo Amado.
Acudí a su consultorio, donde me realizó exámenes detallados. Al revisar los resultados, me explicó con total transparencia las probabilidades y el procedimiento más adecuado para mi caso, teniendo en cuenta que tengo más de 40 años. Pero lo más importante: jamás me dijo que no sería posible; al contrario, siempre me transmitió confianza diciéndome: "Isabel, sí se va a poder".
Al principio me sentí con dudas y nos preocupó la parte económica, por lo que dejamos el tratamiento en pausa por un tiempo. Sin embargo, al ver a la amiga que me lo recomendó feliz con su hija lograda gracias a él, hablé con ella y me dijo que no tuviera miedo. Retomamos el camino y volvimos al consultorio. Fue una sorpresa sumamente grata que el Dr. Amado, con tantos pacientes que atiende, se acordara perfectamente de mí. En ese momento le dije: "Doctor, ya me decidí, iniciemos todo".
Hoy comprendo que todo lo que uno puede invertir es insignificante comparado con la felicidad inmensa que sentimos ahora. Se me entrecortan las palabras de tanta alegría: siempre tuvimos la ilusión de formar una familia. En cada control ecográfico, el doctor me decía entre bromas: "Paga uno y lleva dos", y Dios hizo realidad exactamente eso a través de sus manos.
Para mí, el Dr. Amado no es solo mi médico, es un ángel enviado por Dios. Hoy tengo conmigo a mis dos hermosos hijos, que son mi luz, mi aire, mi suelo y mi razón de vivir. Nunca me cansaré de agradecerle el trato tan humano, cercano y cariñoso que nos brindó a mí y a cada paciente, al igual que a todo su equipo, especialmente a Rosita, cuya calidez me hizo sentir segura desde el primer instante.
A todas las mujeres que tienen dudas les digo: nunca es tarde. Muchos decían que después de los 40 no se podía, pero miren: ¡yo pude! Mis dos bebés son niños sanos, fuertes y hermosos. Si tienen la oportunidad de atenderse con el Dr. Jerónimo Amado, no lo duden ni un segundo; vayan a ojos cerrados, es lo mejor que nos pudo haber pasado.
El proceso
Diagnósticos desalentadores
Tras una inseminación intrauterina fallida y escuchar de otros especialistas que no podría ser madre por mi edad, llegué con temor pero manteniendo la esperanza.
Evaluación y primera luz de esperanza
El Dr. Jerónimo Amado revisó mis exámenes con absoluta empatía y claridad. Jamás me cerró las puertas y siempre me dijo con convicción: 'Sí se podrá'.
Tratamiento de alta complejidad (FIV)
Iniciamos el procedimiento con un acompañamiento cercano y cálido por parte del doctor y de Rosita, haciéndome sentir protegida en cada ecografía.
Bendición por partida doble
Tal como el doctor bromeaba en consulta ('paga uno y lleva dos'), el tratamiento fue un éxito absoluto: logramos el embarazo de nuestros amados mellizos.